
Quería poner todo esto en mi fotolog, pero como sólo Yadira, Belén e Irene tienen fotolog y sólo ellas podrían comentar, he decidido hacerlo aquí, donde creo que todos podéis hacerlo.
Me prometí no comentar nada en las fotos del tuenti, no voy a dar el gusto. Mi intención no fue poner a parir a nadie, por mucho que lo merezca. Soy de esas personas que creen en el Destino, en la frase "El tiempo pone a todo el mundo en su sitio". Es la frase que lo resume todo, todo lo que ha pasado, todo lo que pasará. En mi vida y en la de todas las personas.
Así que, me toca.
Ayer subí a tuenti una conversación privada (bueno, en realidad conversación no es la palabra, porque una conversación es un intercambio de palabras entre dos personas, cuando ese mensaje era unidireccional). Yo no respondí. No habría respondido de todas formas, pero hay algo que debe saberse. Julio mandó el mensaje y justo después me bloqueó, impidiéndome responder. Si eso no es ser cobarde, que baje Dios y lo vea.
Ahora, paso a decir por qué publiqué una "conversación" privada a tuenti y etiqueté a la mayor parte de personas que conozco que se relacionan con Julio. Si alguien piensa que lo hice con intención de insultarle, de humillarle o de tirarle a los leones, ese alguien se equivoca, y mucho. Os voy a decir mi única intención, la única que ha habido.
Avisar. Avisaros.
Yo nunca he sido nadie para decirle a la gente que me importa con quién tiene que relacionarse. Igual que a mí no me gusta que me digan con quién tengo que salir, no lo hago con ellos.
No tengo y no tendré ningún problema en que sigáis hablando con Julio, ni en que salgáis con él ni en que le invitéis a fiestas, ni siquiera me enfadaré si creéis su palabra y dejáis de hablarme. A mí eso me da exactamente igual. Porque tengo 19 años, y aquí todos somos adultos para tomar decisiones y asumir las de otros.
La carta sólo es una prueba de cómo he terminado yo. Dejaré en vuestras manos si queréis seguir relacionándoos con gente así. Yo ya sé lo que debo hacer, lo que hagáis vosotros me da igual. Sólo quería que viérais cómo pueden acabar las cosas. Y ya.
Podría contestar a la carta aquí. Podría contestar a Julio, me quedaría bastante a gusto rebatiendo toooodas las cosas que se supone que soy, todas las cosas que nunca seré (según él, claro), lo mal que me llevo con mi familia, lo creída que soy y lo falsa que soy con mis amigos.
Pero, ¿sabéis qué? No creo que haga falta. Otro refrán que me inculcaron desde pequeñita es "A palabras necias, oídos sordos", aparte de la cita bíblica "Perdónales, Padre, porque no saben lo que dicen".
Palabras necias o no, son respetables. Quizá sea arrogante, quizá viva en mi país multicolor o en mi universo de sombras, sangre y vaqueros rotos. Quizá vaya de culta, quizá sea borde, quizá sea mala persona.
Pero bueno, como también me han enseñado, no siempre le vas a caer bien a todo el mundo. Yo nunca he pretendido eso. Sé que le caigo mal a mucha gente, sé que hay gente que simplemente me ignora, gente que me odia, gente de toda clase.
Pero, ¿sabéis quiénes son las personas de la foto?
Son mis amigas.
Puedo vivir en un puto pueblo en la periferia, con 2 autobuses como único medio de locomoción. Puedo vivir en un piso bajo de 70 y tantos metros cuadrados sin jardín, sin patio, sin aire acondicionado, sin piscina y sin más mascota que un pez naranja que pierde la memoria al que no puedo abrazar más allá de un acuario de plástico. Puedo no tener barbacoa, ni carné de conducir, ni coche. Puede que no tenga mil videojuegos con los que jugar hasta que me canse porque nadie me lo va a impedir.
Pero soy feliz.
Soy feliz porque no necesito nada de lo que tú puedas presumir para serlo. No necesito un chalé, ni un perro, ni hacer lo que me da la gana.
Soy feliz porque tengo una familia, un padre y una madre que me han enseñado desde pequeña lo que es la humildad, el respeto y la confianza en uno mismo, entre otras muchas cosas. Porque tengo una hermana que me enseña a no dejar que nadie me pise. Una hermana sin la cual nunca habría aprendido el valor de compartir, el autocontrol y una paciencia infinita, además de tener la cabeza en el cuello.
Soy feliz porque he tenido y tengo enemigos, sin los cuales no sería quien soy tampoco. Los enemigos te hacen fuerte, te hacen caerte, dudar de ti. Gracias a toda la gente que me ha hecho daño alguna vez, y a la que me lo hará, porque seré más fuerte cuando todo eso ocurra.
Soy feliz, sobre todo, soy feliz porque tengo amigos. Y los he tenido siempre, desde los 3 años. Algunos siguen conmigo, otros se separaron y tiraron por su lado, y no les culpo por ello. Han venido otros, se han vuelto a ir. Pero muchos otros han llegado, en el peor momento, cuando renegaba del mundo y cerraba cualquier opción a seguir. De ellos he aprendido mil cosas, pero sobretodo he aprendido que el mundo no es sólo un sitio lleno de gente de mil clases, sino que también existe la gente buena, la gente leal y la gente que sabe lo que es ser humano al margen de respirar, hablar y comer. Ellos me han enseñado a no rendirme jamás, por muy mal que vayan las cosas. Me han enseñado lo que es la amistad, lo que es el amor y la alegría de saber que hay alguien en alguna parte que está pensando en ti (y no para mal).
Siempre daré gracias por tenerlos, porque por muy buena opinión que pueda tener de mí misma en mis momentos más eufóricos, muchas veces no entenderé por qué razón siguen conmigo.
Mis amigos no son objetos materiales, no son de mi propiedad. Lo único mío de ellos son los sentimientos compartidos,los recuerdos, los momentos en los que ellos estuvieron conmigo y decidieron apoyarme. Por eso, si algún día alguno de ellos decide dejarme atrás, no se lo impediré. Yo no obligo a nadie a apoyarme, ni a seguir conmigo pase lo que pase. Soy complicada,como todo el mundo. Y entiendo que exista gente que no me entienda (Oye, lo siento!)
Creo que si por algo me suelo caracterizar es porque soy honesta. Al menos conmigo misma, y eso es muy importante. No sólo estoy bien con mi gente, estoy bien conmigo misma. Y ese es el paso básico para que las cosas vayan bien, que bajo ningún concepto nadie nunca me hará dudar de mí misma. Sé mis limitaciones, y sé hasta dónde puedo llegar. Y sé que si yo me propongo algo lo conseguiré, porque nada puede impedir que una persona decidida a algo lo consiga. Tomad nota de ello.
Soy honesta, o lo intento. Soy buena hasta cierto punto, aunque la bondad no existe, es algo abstracto. Igual que no existe la virtud. Quizá nunca llegue a ser buena escritora, quizá sea la peor de la historia. Pero eso no lo decido yo. Yo escribo con lo que tengo, con mis manos y mi corazón. Nunca seré la mejor escritora de la historia, porque ese título sólo se basa en opiniones. Y nadie es nadie para juzgar, para decir si alguien es deplorable o sublime. Tampoco tengo la intención de ser la mejor escritora, nunca la he tenido. Escribo porque me gusta. Por mí. Lo primero de todo. Quizá ahora haya gente que me lea, pero yo llevo escribiendo desde los 13 años, y en aquel entonces no me leía nadie. Nadie. No tenía un amigo o una amiga que me dijera "yo te apoyo" . Pero no me rendí. Seguí. Escribía mal, claro, como todo el que empieza. Pero gané experiencia. No busco alabanzas, ni pleitesía, ni que la gente bese por donde piso. Me parece humillante y asqueroso.
Estoy algo cansada de decirlo, pero lo que consiga lo conseguiré con esfuerzo, que así es como se consiguen las cosas en la vida, no pisoteando y peloteando al personal. Y si termino de cajera, de barrendera o de reponedora me dará igual, porque seguiré siendo igual de feliz. Escribo porque me da la gana, no busco la fama, el dinero o la gloria. Busco hacer feliz a más gente.
Desde aquí doy gracias a todos los que me habéis apoyado con este tema, ya sea por MP, estado, comentario en tablón o comentario en la "conversación" privada. Gracias por creer en mí y por estar ahí ya sea para echarnos unas risas, bañarnos en la Concha, pasear por Mejorada, por Parla o ya sea para situaciones como esta. Así demostráis la clase de personas que sois, y me siento feliz y afortunada de teneros de amigos. Como dice Irene, ojalá esto sea para siempre. Por mi parte no quedará, os lo prometo. Gracias a Irene, a Juan, a Sergio, a Raquel, a Laura, a Belén, a Yadira, a Lorena, y también gracias a ti, María, no me esperaba que fueras a llamarme tan tarde para una cosa así. Muchas gracias. Eres grande.
Y a quien piense que soy lo peor o una niña tarada repelente... Oye, pues vale. Que me da IGUAL! Vivimos en un país democrático, y cada uno es libre de opinar lo que quiera. Yo ya no voy a pronunciarme más sobre este tema, me parece una pérdida de tiempo. Vosotros haced lo que queráis, este blog es libre y puede comentar quien guste, amigo o enemigo. Pero pensad antes de opinar. Pensad si vale la pena. La vida es una, y gastar unos minutos en postear burradas teniendo otras muchas cosas interesantes que hacer me parece respetable, pero yo no lo haría. Estoy tarada, ¿recordáis?
Una última cosilla. Se me acusa de ser cobarde de poner todo esto en el ordenador y no decirlo a la cara. Hijo mío, no tenemos nada de que hablar. Aun así...No sé, si te queda algo que decir que no hayas dicho aún, adelante, nos vemos cuando quieras (Agradecería que avisaras, no me vayas a pillar con la camisa de fuerza puesta O.o)
Un saludo, y que os vaya bien a todos. A quien me llama tarada y a quien me llama amiga. Chao.


