Libros de mi estantería :D

miércoles, 25 de noviembre de 2009

¿Qué...quieres...de míiiiiii...?

Creo que es eso lo que dice M. Shadows en Dancing Dead, en esa parte que grita y nadie sabe lo que dice. Me encanta esa parte...Me inspira. Me recuerda a Alex y a Melania, igual que Máscara de Seducción, de Stravaganzza.

No me voy a poner a contar mi vida universitaria (¡Ah! ¿Eso es vida? xD) La vida sentimental tampoco me trata muy bien (demonios O.o)
Así que... ¿Qué me queda?

Puf...Bueno, contaros que la historia nueva sigue en pie de milagro xD Y es que podrán ponerme todos los deberes y estreses del mundo, pero nunca dejaré de pensar en Alex y en Arleia :) Tengo que hacer bien esta historia. Lo necesito xD
Está medianamente decidido que la presentaré al Gran Angular...Del año que viene. Ya, ya sé que no tengo muchas posibilidades (sería la leche ganar a la primera O.o) pero creo que es una historia que se merece ser leída en una editorial. Calidad literaria no creo que tenga mucha (a ver, escribir en 1º persona en el papel de chavales de entre 14 y 20 años no da muchas posibilidades. ¡La gente normal no habla con metáforas! Más bien se repite mucho (Y si no, buscad cosas sobre los corpus orales o no sé qué movidas) Así que, desde ese punto de vista, mis disculpas anticipadas a la gente de las editoriales. Quería ser "realista" No se puede pedir todo.
Por otro lado, terminé el relato para la compilación JordiLauriana ^^ De momento nadie se queja (verás que ahora me conecto y tengo una pedazo crítica xD) Si sale bien el proyecto sería fantástico. Aunque no fuera la única autora, tendría algo publicado ^^ Me gusta.


Y eso es todo... Creo que me despediré con un trozo de la historia nueva. (No quiero spoilear, pero no puedo evitarlo...)

— ¿Por qué…?—balbuceo—Yo te dije…
No me deja hablar. Da dos pasos desde mis espaldas, y me abraza por detrás, sorprendiéndome. Melania se muerde un labio. Neko, boquiabierto, no sabe qué hacer.
Y entonces me habla. Con ese acento suyo.
— ¿Quién te crees que eres para decirme lo que he de hacer?—susurra en mi oído, estremeciéndome— ¿Eh?
—N-nadie…—tartamudeo. Su voz da miedo. Pero cambia, tan bruscamente como ha empezado.
—Grábate a fuego esto en tu cabeza—me coge de los hombros y me deja enfrente de ella, desnudo ante su mirada inquisitiva—No hay obstáculos.
¿Qué? La miro sin entender. ¿Pero qué está diciendo? ¿Que en la vida no existen obstáculos, ni problemas, ni dificultades? No… ¡No es cierto! No estoy de acuerdo…
—No existen los obstáculos—repite ante mi mudo rechazo—Sólo los que tú quieras ponerte. ¿Me oyes, Alex? El obstáculo no es ni grande, ni pequeño. Es del tamaño que tú quieras darle. ¿Y sabes qué? Que el tamaño no importa. El tamaño, la dificultad del obstáculo, es irrelevante—sonríe. ¿Cómo puede sonreír así? ¿Cómo puede mantener el optimismo? ¿Cómo?—Lo verdaderamente importante, lo que marca tu personalidad y define tu fuerza…Es tu deseo de vencer ese obstáculo. Tu voluntad.
Aquellas palabras terminan de aislarme del entorno. No hay nada a mi alrededor. No veo nada, sólo sus ojos oscuros. No oigo nada, sólo sus palabras golpeando mi cabeza, penetrando en ella como un rayo de sol a través de las nubes.
Palabras que, en el fondo de mi corazón, sé que son ciertas. Como todas esas cosas que aprendemos cuando somos niños, aunque en realidad nadie nos las ha enseñado.
¿No será que son ellos, los guardianes de los Sueños, los que nos las enseñan?
Palabras que me remueven por dentro, que me despiertan, que me despejan y me sacuden el peso de encima.
No hay obstáculos. Y si ella lo dice, es verdad. Debí darme cuenta hace tiempo. Vencer los obstáculos no dependía de si tenía una guardiana conmigo o no. Sólo dependía de mí mismo. Ojalá lo hubiera entendido hace tiempo. ¿Es demasiado tarde aún? No, no puede serlo. Nunca es tarde para cambiar. Otra frase escondida entre mis recuerdos enterrados. Y también es cierta.
Creo…Creo que por primera vez en mucho tiempo estoy sonriendo…



(Pensándolo bien, no debería colgar nada porque si participo en un concurso...Pero bueno, hasta 2010...)


XaO!

viernes, 6 de noviembre de 2009

"Vive, princesa de hielo, camina por los senderos gélidos, desliza tu vestido de escarcha y sé inmortal como las estrellas, no efímera como la nieve"


Se me acaba de ocurrir pensando en cierta amiga/conocida que cumple 17 años mañana. Se llama Marta. Por un problema que tuvimos (o en el que estuvimos las dos metidas, más bien) nos hemos distanciado bastante. Aun así, he hecho algo que no mucha gente en mi situación haría. Le he mandado una tarjeta de felicitación por correo. Y me acaba de decir que le ha gustado mucho.
¿Por qué lo hice?


Porque soy gilipollas, por supuesto xD
O pringada, o buenaza, o algo parecido. No lo sé. Sólo pensé que de alguna forma quería que supiera que no me olvido de ella, aunque tal vez debí hacerlo tiempo atrás. Y es que servidora es exageradamente masoquista a veces. Pero bueno, ahí está. Es un detalle. Y muchas veces pequeños y aparentemente insignificantes detalles pueden significar mucho.
No quiero que me olviden. Nadie. Ni amigos, ni gente que conozco, ni gente con la que ya no hablo. Es lo que más me duele, supongo. Por eso hago estas cosas que casi nadie hace. Es como Charo. Charo es una amiga de la infancia de mi madre. Cuando las dos dejaron el pueblo se distanciaron muchísimo, a pesar de lo unidas que estaban. Sin embargo, aunque viven las dos en Madrid, no se ven. Pero Charo nunca se olvida de mandar una tarjeta de navidad a mi madre todos los años.
Me parece algo precioso. Y me gustaría poder hacer lo mismo con gente como Marta, a la que difícilmente puedo ver últimamente. Yo soy así.
Supongo.

¿La uni? Estresante, desesperante, dan ganas de llorar y salir corriendo. Pero ahí voy. Tengo que aprobar todas. Especialmente inglés, que es la que más miedo me da. He de aprobar. Me fiaré de la frase de Kurt. "Creo que puedo hacerlo, sé que puedo hacerlo"

Y mi faceta de escritora...Bien! La Nueva avanza leeentamente. Ya tiene 23 caps terminados ^^ Casi 100 hojas. Si todo va bien, puede que dure menos de 150, uno de mis objetivos personales, hacer historias cortas. Y cuando la acabe, la prestaré. O la presentaré a algo, a ver cómo es el resultado final. No soy de retocar, pero ya sabéis que esta historia quiero que quede perfecta, tengo la necesidad de que quede perfecta. (Dentro de mis capacidades, seamos realistas xDDDD)


Y eso es todo por ahora. Sigo viva. Y de momento creo que nadie se ha olvidado de mí...

...pese a que mi móvil recibe menos llamadas que el servicio de Emergencias del polo Sur.





XaO!