¡Hola de nuevo! Ya estamos en no-vacaciones de nuevo. Como siempre, tengo mucho que hacer, pero al mismo tiempo quiero hacer otras muchas cosas que no tienen nada que ver con mi faceta de chica universitaria (Como jugar al Mario Bros y quedar con gente que nunca veo, for example) Desgraciadamente, las vacaciones de Semana Santa sólo duran una semana u.u Y me temo que no haré ni un cuarto de lo que quiero hacer.
Así que, supongo que lo que haré será, entre otras cosas...
-Pasar el vocabulario de inglés a mi minilibreta recién comprada (Una monada xD)
-Mirar información para el trabajo de lingüística
-Mirar información para el trabajo sobre la situación lingüística en Finlandia (Encima creo que la he liado porque creo que otra compañera también ha elegido Finlandia u.u)
-Hacer deberes de francés
-Pasar apuntes de lengua
-Pasar apuntes de francés
-Copiar apuntes de lingüística que no tengo para la práctica del 9 de abril.
-Buscar el libro de Historia para leerlo (jorl)
Me extraña que sólo tenga esto por hacer ¬¬ ¡Ah, sí!
-Deberes de Vocabulary
Ahora sí, creo que está todo.
Y sigo con mi historia... Ya pasa de las 150, creo. Le tengo que dar un repaso en cuanto la termine, he visto fallos muy raros. Por ejemplo, que uno de los protas cae de rodillas y un rato largo después pone que se cae al suelo O.o Eso no es muy cabal, supongo que en su momento me lo pareció xD Y muchas cosas más. Espero tener tiempo! Me quedan 4-5 meses :D
¿Planes para más adelante? Quiero hacer algo pasteloso y típico (aunque no sé si lo conseguiré, basta que te propongas algo para...) No, no creo que lo haga. Pero me apetece. Me apetece hacer una historia con una chica protagonista, llevo mucho con chicos protagonistas (Aunque 2.491.212 era mixta en realidad) Con una chica mala xD Ya que me da a menudo con hacer algún chico en plan Dallas Winston a ver si me sale una chica rebelde y con malas pulgas ^^ Ya veremos. Incluso la ambientaría en Madrid, que ahora lo conozco más (Anda que ambientar cierta parte de Winyeba en la Gran Vía sin haber ido nunca...>.<)
No hay más que contar. ¡Happy Holidays! ;)
lunes, 29 de marzo de 2010
lunes, 8 de marzo de 2010
SuperSonia
Más que guay, como Superman, suena gracioso, como SuperLópez.
Pero era lo que yo quería ser de pequeña. Una superheroína.
En cierto modo lo era, o al menos yo quería sentirme así. Siempre que sentía que alguien necesitaba mi ayuda, se la daba, a veces sin que me la pidieran. No te dan las gracias a menudo, pero te sientes bien. Has hecho "justicia"
Aunque no a todo el mundo le sienta bien eso. Con 7 años me llamaban "Abogada de pleitos pobres", porque siempre defendía a los niños con los que se metían los demás. Siempre intentaba hacerlo, sentía debilidad por los débiles, por la gente buena en sí, con quien no se metía con nadie y tenía algo especial, algo que nunca debía corromperse.
Pero con los años, debes hacerte a la idea de que la gente debe volar sola. Que no eres su madre, ni su ángel de la guarda, a veces ni su amiga. Sólo eres una niña, o una chica. Y no eres popular, ni guapa, ni valiente. Sólo una chica bajita con el pelo revuelto y gafas que saca buenas notas.
Y una chica así no puede salvar el mundo, ni a la gente que vive en él.
Una chica así no puede parar las guerras, no puede arrojar una tonelada de pan al desierto africano y erradicar el hambre. Una chica así no puede evitar que existan niñatos de mierda que corrompan el alma de niños normales, que les empujen a creerse adultos cuando aún no lo son. Una chica así no puede liarse a golpes al estilo del Tío la Vara.
No, me temo que una chica así no puede.
Entonces...¿Qué puedo hacer yo?
Aún no lo sé. Tengo casi 19 años y aún no sé qué hacer con mi vida. Probablemente sea demasiado pronto para decidirse, o quizá no. Creo que lo único que tengo claro es que quiero ayudar a la gente. Sí, vale, el típico proverbio de "Antes de salvar el mundo da tres vueltas por tu propia casa". Mi cuarto está hecho una pena. Mi vida también es un desorden. A veces pienso que vivo como una estrella de rock, a lo loco, sin frenos, demasiado deprisa y sin reparar en las cosas, y que un día me va a pasar algo y lo voy a lamentar. Y entonces me acuerdo de Kurt, en la cantidad de cosas que vivió en los 4-5 años que duró Nirvana y en cómo le afectó, hasta el punto de matarse. Y en la frase que puso en su carta de despedida, "mejor quemarse que apagarse lentamente". Me recuerda a Lithium, y a Headfirst for Halos. No es bueno ni quemarse ni apagarse. Pero si yo tuviera que elegir un extremo seguro que me quemaría. De hecho lo hago muy a menudo. ¿Por qué? No lo sé. Simplemente pienso en la posibilidad de que un día todo se acabe. Que mis amigos dejen de serlo, o que simplemente ya no sea lo mismo. Ya me ha pasado otras veces, y de nada sirve desear que no ocurra. Así que... Qué demonios. A quemarse. A abrasarse. A quedarse afónico. Lo viviré al límite, igual que la vida misma, que termina acabándose un día, tarde o temprano.
Y salvaré a quien me dé la gana, vivo para eso. No puedo saltar por las azoteas, ni volar, ni pelearme con quien me dé la gana. Pero puedo ayudar. Y lo que escribo es mi arma. No me canso nunca de decir que un libro en un momento determinado puede salvarte la vida.
Y puede que suene prepotente, pero... ¿Y si uno de esos libros que salva la vida de alguien lo hubiera escrito yo?
Nada me haría más feliz que eso.
XaO!
Pero era lo que yo quería ser de pequeña. Una superheroína.
En cierto modo lo era, o al menos yo quería sentirme así. Siempre que sentía que alguien necesitaba mi ayuda, se la daba, a veces sin que me la pidieran. No te dan las gracias a menudo, pero te sientes bien. Has hecho "justicia"
Aunque no a todo el mundo le sienta bien eso. Con 7 años me llamaban "Abogada de pleitos pobres", porque siempre defendía a los niños con los que se metían los demás. Siempre intentaba hacerlo, sentía debilidad por los débiles, por la gente buena en sí, con quien no se metía con nadie y tenía algo especial, algo que nunca debía corromperse.
Pero con los años, debes hacerte a la idea de que la gente debe volar sola. Que no eres su madre, ni su ángel de la guarda, a veces ni su amiga. Sólo eres una niña, o una chica. Y no eres popular, ni guapa, ni valiente. Sólo una chica bajita con el pelo revuelto y gafas que saca buenas notas.
Y una chica así no puede salvar el mundo, ni a la gente que vive en él.
Una chica así no puede parar las guerras, no puede arrojar una tonelada de pan al desierto africano y erradicar el hambre. Una chica así no puede evitar que existan niñatos de mierda que corrompan el alma de niños normales, que les empujen a creerse adultos cuando aún no lo son. Una chica así no puede liarse a golpes al estilo del Tío la Vara.
No, me temo que una chica así no puede.
Entonces...¿Qué puedo hacer yo?
Aún no lo sé. Tengo casi 19 años y aún no sé qué hacer con mi vida. Probablemente sea demasiado pronto para decidirse, o quizá no. Creo que lo único que tengo claro es que quiero ayudar a la gente. Sí, vale, el típico proverbio de "Antes de salvar el mundo da tres vueltas por tu propia casa". Mi cuarto está hecho una pena. Mi vida también es un desorden. A veces pienso que vivo como una estrella de rock, a lo loco, sin frenos, demasiado deprisa y sin reparar en las cosas, y que un día me va a pasar algo y lo voy a lamentar. Y entonces me acuerdo de Kurt, en la cantidad de cosas que vivió en los 4-5 años que duró Nirvana y en cómo le afectó, hasta el punto de matarse. Y en la frase que puso en su carta de despedida, "mejor quemarse que apagarse lentamente". Me recuerda a Lithium, y a Headfirst for Halos. No es bueno ni quemarse ni apagarse. Pero si yo tuviera que elegir un extremo seguro que me quemaría. De hecho lo hago muy a menudo. ¿Por qué? No lo sé. Simplemente pienso en la posibilidad de que un día todo se acabe. Que mis amigos dejen de serlo, o que simplemente ya no sea lo mismo. Ya me ha pasado otras veces, y de nada sirve desear que no ocurra. Así que... Qué demonios. A quemarse. A abrasarse. A quedarse afónico. Lo viviré al límite, igual que la vida misma, que termina acabándose un día, tarde o temprano.
Y salvaré a quien me dé la gana, vivo para eso. No puedo saltar por las azoteas, ni volar, ni pelearme con quien me dé la gana. Pero puedo ayudar. Y lo que escribo es mi arma. No me canso nunca de decir que un libro en un momento determinado puede salvarte la vida.
Y puede que suene prepotente, pero... ¿Y si uno de esos libros que salva la vida de alguien lo hubiera escrito yo?
Nada me haría más feliz que eso.
XaO!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

